diumenge, 1 de maig de 2016

Reseña El Teorema Katherine – John Green

Holita! Hago la reseña justo después de terminar el libro [aunque no sé cuando la publicaré], porque tengo un momento (estoy en la biblioteca debatiéndome si debo ir o no al gimnasio dentro de un rato) y porque así dejo de pesar que podría tener algún tipo de alergia al kiwi, ya que he tomado un poco a la hora de comer y aun noto la garganta medio hinchada (sigo viva, así que de momento me vale).

Esta es la segunda tercera novela de John Green que leo (de Bajo la misma estrella y Ciudades de papel creo que no he hecho reseña :P) y siempre me pasa lo mismo. Empiezo más bien normal, me cogen unas páginas más nyefgt y luego llego a un punto de la historia que me engancha. Si tenemos en cuanta que antes de este leí Perdida, es comprensible que me costara ubicarme XD.

 
Sinopsis [traducción de mi edición en catalán]
Cuando se trata de buscar pareja, el ideal de Colin Singleton son chicas que se llamen Katherine. Y si hablamos de las chicas que se llaman Katherine, a Colin siempre le acaban dejando. Diecinueve veces, para ser exactos. En el viaje que este aficionado a los anagramas hará en coche, lejos de casa y con diez mil dólares en el bolsillo, le acompañará un jabalí sanguinario y un amigo del alma con sobrepeso. Pero ninguna Katherine. Colin está decidido a demostrar el teorema de la predictibilidad subyacente en las Katherines, con el que espera pronosticar el futuro de toda relación, vengar los novios abandonados de todo el mundo y ganarse finalmente el afecto de la chica.



Opinión personal (sin spoilers)
Se trata de una novela relativamente breve (310 páginas incluyendo un explicativo y muy útil apéndice sobre las matemáticas que se usan) y que si te pones con ello puedes leer de una sentada o dos. En mi caso he tardado un poco en terminarlo, porque solo he podido cogerlo de verdad en ocasiones muy contadas (entre otras ahora que lo he terminado o ayer por la tarde justo al llegar a casa).

Nuestro protagonista es un chico llamado Colin que me ha caído muy bien. Aunque a veces pueda sonar quejica o creído o inseguro, me he sentido muy identificada (no soy tan lista como él, pero entendía muy bien como se sentía en la mayoría de ocasiones. Excepto por el número exagerado de ex’s, en mi caso son 0 u.u). Es un chico que durante toda su vida ha vivido para convertirse en un genio y que esta en un momento de transición. Empezamos con un Colin acabado de dejar por K-19 (AKA Katherine XIX), i está muy muy mal, destrozado. Duda tanto de él mismo que se deja arrastrar por su amigo Hassan a un viaje por carretera. En él encontraran una tumba del archiduque de Austria la muerte del cual provocó la Gran Guerra. Y para mí, ese es el momento en el que todo empieza a rodar realmente.

La narración de John Green es muy ligera y amena, y aunque hay una infinidad de pies de página explicativos, todos son divertidos o entretenidos o simplemente son como un gran paréntesis para hacerte conocer mejor algo de un personaje. No esta escrito en primera persona por mucho que todo el rato lo veamos desde el punto de vista de Colin (este detalle se me pasaba a veces y tenia que parar y recordármelo). Esto no se debe a que sea una lectora desconcentrada, sino que hay mucho dialogo y reflexiones y a veces al reincorporarte a la parte narrada debes salir del Colin interior en el que te habías metido.

Los personajes me han parecido muy bien construidos, aunque notamos que se ha centrado sobretodo en hacer complejos a Colin, Hassan (este un poco menos) y Lindsay. Los secundarios cumplen con ciertos modelos sociales que están en todas partes, y me ha complacido que fueran tan variados (los viejos jubilados de la fabrica, Mabel, Alco y el resto de la pandilla… Y Hollis, la madre de Lindsay).
En primer lugar, Colin Singleton, el protagonista indiscutible junto con el dilema dejado-dejador. Ya he dicho que es un chico que me caía bien. Es un chico normal (tan normal como puede ser un niño prodigio que ha salido con 19 chicas, todas llamadas Katherine y todas claras dejadoras). Es inteligente, pero del tipo esponja, que conecta los conceptos pero no los interioriza. En ciertos momentos lo veía mucho como un robot, aunque vivir a través de él te muestra que su falta de social skills le han supuesto un reto importante en la vida. Y sus objetivos durante el libro son 2: crear su teorema dejado-dejador y conseguir volver con la fantástica y adorada K-19.
Otro punto positivo de Colin es que EVOLUCIONA. Sí, algo en él va creándose a medida que avanza con el teorema en el que trabaja (y que implica tener matemáticas  graficas por ahí pululando) y nos deja con bonitas frases-reflexión.
Esta evolución de Colin se produce gracias a 2 personajes principalmente. El primero, y detonador de la digievolución, es Hassan, el amigo musulmán, gordito y bastante listo que tiene como objetivo en la vida vivir sin hacer nada (literalmente quería ser un mantenido). Lleva un año sabático y piensa ir dando largas a eso de ir a la universidad, un tema en el que se encuentran en desacuerdo los amigos. Por suerte, Hassan también evoluciona junto a Colin y se plantea la forma en que ha cambiado su visión del mundo. Me ha gustado como esta construido Hassan, aunque a veces se me hacía algo pesado (parte de su personalidad era ser repetitivo, poco serio. Como esos amigos que siempre van de graciosillos).
La tercera en discordia, Lindsay, es una chica de Gutshot (el pueblo donde se supone que esta esa tumba de gran interés por Colin) que trabaja en una tienda de esas de pueblo. Por x y por b, Colin y Hassan pasaran unos días en su casa (una Mansión Rosa) con ella y su madre, la fantástica Hollis. Lindsay es un personaje que me tenía un poco perdida, pero cuando empiezas a entender todas sus caras le coges cariño. La mentalidad de pueblo y su multipersonalidad ayudan a Hassan y Colin a evolucionar, a buscar un mejor yo. Y con el proceso ella también se reconstruye.
Hollis parece un personaje casi irrelevante al principio, pero a lo largo del libro (sobretodo hacia el final) veremos que es más de lo que parece.

El final del libro podría decirse que es algo previsible, aunque a mí me ha parecido algo demasiado ABIERTO! (eso más que abierto es casi como si faltaran páginas. Como si se le cayera el manuscrito de copia única en un lago y las últimas páginas reales del libro se hubieran echado a perder). Lo predecible me parecía imposible en John Green (todos sabemos como termina Bajo la misma estrella. Y Ciudades de papel tampoco es que sea lo que se dice un final de cuento), así que todo el libro iba yo con miedo.

 
En resumen, El Teorema Katherine es un libro rápido de leer, gracias al ritmo natural del autor y de la historia, y gracias a la intervención de las matemáticas (las graficas aligeran las cargas). Los personajes son empatizables (hay para casi todo tipo de personas) y evolucionan. El final es un pelín demasiado abierto, aunque es muy al estilo de John Green.
Os lo recomiendo si buscáis una bonita, bien escrita y ligera novela con un toque de matemáticas ;)


7,5/10

¿Lo conocíais?¿Lo habéis leído?¿Os gusto?
Comentad que otros libros de John Green habéis leído (tengo Buscando a Alaska ahí esperando al lado de mi cama :P)

Besitos<3 

2 comentaris:

  1. Le tengo cierto miedo.. del autor leí BLME y me encantó
    pero luego, con el de Alaska me decepciné mucho
    así que veremos
    un beesito

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  2. ¡Hola! ¿Qué tal?

    Pues, yo del autor solo he leído Bajo la misma estrella, que aunque me gustó, no me deslumbró tanto como esperaba, y tengo para leer también Ciudades de papel y Buscando a Alaska.

    La verdad es que de todos sus libros, creo que El teorema de Katherine es el que menos me llama, así que voy a esperar a leerme los otros dos que tengo de él y ver qué tanto me agradan, para luego saber si comprarme más o dejarlo.

    En fin, muy buena reseña, ¡saludos!

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