dissabte, 20 d’agost de 2016

Reseña Perdido – Maggie Stiefvater

Hoooooolaaaaaa!!! Esta es la primera reseña y entrada que he preparado para la vuelta de vacaciones ^^
Espero que disfrutéis tanto de la reseña como yo lo hice leyendo el libro. Abajo he dejado el enlace a la reseña de Siempre, el tercer libro de la trilogía de la asombrosa Maggie Stiefvater.

Este libro lo leí de la biblioteca de mi ciudad (la tenía pendiente desde que supe que lo iban a publicar, pero las tres o cuatro veces que estuve a punto de comprarlo no me decidí o no llevaba dinero). Cuando descubrí que lo tenían en mi biblioteca estuve atenta para reservarlo y poder hincarle el diente ;)

Sinopsis
Hace tiempo, Cole era el cantante de NARKOTICA, y el éxito era la clave. Hace tiempo, Cole perteneció a una manada de lobos en Minnesota, y el frío era la clave. Hace tiempo, Isabel y Cole tal vez llegaron a amarse. Pero de eso hace toda una vida. Ahora Cole está en Los Ángeles, la ciudad donde se cumplen los sueños, la ciudad donde siempre es verano, la ciudad donde vive Isabel. Solo él sabe de verdad por qué ha regresado. Otra vez bajo los focos, otra vez en la vida de Isabel, otra vez perdido.

Opinión personal (sin spoilers)
He de empezar diciendo que hace mucho que leí la trilogía de Los Lobos de Mercy Falls. Y sí, digo trilogía porque para mí este libro es una especie de secuela “extra”, que profundiza en la pareja sub-protagonista de aquellos fantásticos tres libros.
Puede que sea porque es una de mis trilogías favoritas (siempre ocupará un sitio especial en mi corazón) o porque hace demasiado que creí terminar con esos personajes, pero le he notados ciertos altibajos.

Cole e Isabel son… distintos. Recuerdo a Sam y Grace, ambos muy monosos y achuchables, pero completados por los protagonistas de este nuevo libro. Para mí Isabel es bastante badass. Me gusta que no se deje engatusar por el halo de fama que rodea a Cole, aunque en algunos momentos me ha desesperado (que sí, que no quieres que te hagan daño, pero el 80% de los plantones aquí los das tu).
Cole me encanta como personaje, ya que no es el típico licántropo (este busca al lobo para evadirse) pero tampoco la típica estrella del rock. Vive por vivir, y sus múltiples intentos de arreglarse a sí mismo mientras intenta demostrar a Isabel y al mundo que ha cambiado son lo que le han dado vida a estas páginas.

Al principio me costó situarme un poco y empecé a leer a trompicones, pero tras unos pocos capítulos ya me tenían enganchada. Solo de vez en cuando, cuando hacían referencias a lo que había pasado con Víctor (el batería de NARKOTICA) y el hermano de Isabel, me perdía, pero eso es más culpa mía que de la autora.
El estilo de Maggie Stiefvater siempre me ha gustado, y creo que seguirá haciéndolo mucho tiempo. Con ella descubrí los licántropos de una forma nueva (y no solo el “me muerden y ya no puedo ni mirar la luna”), de una forma lógica y, en mi opinión, muy científica. Y creo que ella me hizo querer más a los lobos :)

Volviendo a los personajes, aunque los claros protagonistas son Isabel y Cole, ellos vienen acompañados de amigos, jefes y enemigos.
En primer lugar está Leon, un sencillo y triste conductor de limusinas que le da un toque de madurez y consejo al proceso de maduración de Cole. Ha sido un personaje que me ha caído muy bien, más que nada por su evolución a lo largo del libro. Pasa de ser un hombre deprimido a uno con una nueva perspectiva, que valora más la belleza de lo que le rodea (si sacaran una versión en novela gráfica me encantaría ver las fotos que hace durante los paseos nocturnos)
En el bando de los chicos también tenemos a Jeremy, una de las ruedas del triciclo que era NARKOTICA. Este bajista budista me ha aportado el punto de calma y reflexión de la novela. Él conoce a Cole mejor que nadie en el mundo y le ayuda al ver que este quiere volver a vivir la música, y lo hace con cortas pero significativas intervenciones. ¿De que rollo vamos?
En el bando femenino tenemos a tres mujeres/chicas a destacar. En primer lugar esta la casi-omnipotente Baby North, una ¿persona? a la que su reputación precede. No es productora musical ni nada por el estilo, pero gracias a ella Cole St. Clair vuelve al mundo de los vivos, aunque poniendo en riesgo todo lo bueno que él haya podido empezar a construir desde el desmayo en pleno escenario años atrás. La encuentro una mujer muy manipuladora, dispuesta a todo para crear el tipo de reality que hunda al invitado. En cada aparición suya ya daba por sentado que habría o una jugarreta o un intento de chantaje barato.
Después tenemos a Leyla, la nueva batería que le han encasquetado a Cole para el programa, y que tiene una filosofía de vida apática (para no decir pasota y envuelta en una niebla de marihuana). Crea alguna que otra situación, pero no se profundiza mucho en ella.
Y la última chica importante, la prima de Isabel, Sofía. Esta chica de una edad comprendida entre los 15 y los 18, me desconcertó mucho durante casi todo el libro. Se nos presenta como una de las cuatro habitantes de la casa de la Ruina/Miseria/otros-nombres, y con unas admirables capacidades culinarias. Aunque todo este talento proviene de una ansiedad social bastante notable (si alguien tan correcto y detallista se pasa la mayoría del día en casa y le gusta la cocina, te hará unas magdalenas ideales). La mayor parte del tiempo la fragilidad de esta chica me ha despertado ternura, pero sí es cierto que en algunas situaciones estaba del bando de Isabel, quien su actitud perfecta y recatada le desesperaba. Como Leon, creo que Sofía también evoluciona a lo largo de la novela, lo que denota que la autora los creo con cariño y para ayudar a nuestros protagonistas  a encontrar su propio camino y no el marcado por los focos.

 
De los protagonistas diré poco, ya que es precisamente su capacidad para ir cambiando para ver si en una nueva situación son capaces de encajar lo que nos pega a las páginas. En primer lugar, Cole me ha caído muy bien (ya me caía bien de antes, pero la verdad es que no recordaba la mayor parte de su pasado +*ejemdrogasejem*+). Ya empieza con actitud de querer cambiar, de conseguir a la chica y a la vez limpiar su imagen de cara a la galería; lo que no termina de ser buena idea si lo haces con la ayuda de Baby North y su programa, pero él toma el riesgo ignorando todas las señales y advertencias. No quiero decir mucho más de nuestro Cole por miedo a revelar algo importante, solo añadir que ha tenido momentos que me han sorprendido mayoritariamente a bien.
Isabel es otra historia. Como personaje me gusta mucho. Es fuerte, independiente, inteligente, etc. Pero no es en ningún momento una heroína para nadie. Tiene un desastre interior que esconde con indiferencia ante el resto de personas, aunque con Cole esa máscara no funciona mucho. Y creo que es precisamente por esta “impotencia” que en algunos de los mejores momentos de Cole, Isabel nos sale con la vena fría de la desconfianza, dejándonos con las manos en la cabeza y desesperados ante tal actitud.

Un pequeño punto negativo que le encuentro, pero que veo totalmente comprensible, es que se centra mucho en la parte humana y el Cole lobo casi no aparece (tiene un escena muy especial, pero poco más).

La historia se lee relativamente rápido, te engancha y funciona muy bien como spin-off de la trilogía original (con los cameos de Sam y Grace por teléfono, y con la aparición estelar en una escena del padre de Isabel – el siempre queridísimo Tom Culpepper- [ironía mode ON]).

El arte de Maggie no tiene límites

Si te gustaron los libros de Los Lobos de Mercy Falls debes leer esta novela, aunque sea para rememorar durante unas horas la magia de los lobos.
Y cuando terminéis el libro volved a leer el prólogo, por  que de pronto cobra sentido, creedme ;)

 
4/5

¿Lo habéis leído?¿Os gustó?¿Os llama la saga de LLdMF?

Besitos<3


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